“Después de la sesión, se puede retomar inmediatamente la actividad profesional y social y no requiere ningún cuidado doméstico”
Combatir la celulitis con ondas de choque es una de las alternativas más avanzadas y efectivas de la actualidad. Esta tecnología de ondas de choque, de última generación, es completamente indolora y consiste en la aplicación de ondas acústicas que impactan sobre el tejido mediante presión produciendo la rotura de los nódulos de grasa que son los responsables de la celulitis y la apariencia de la piel de naranja.

Las ondas de choque son ideales para combatir la celulitis de las piernas, muslos, nalgas, brazos y abdomen.
Gracias a las ondas de choque se consiguen tres efectos simultáneos que favorecen no solo la reducción del adipocito sino también la tonificación de la zona tratada: aumenta el flujo sanguíneo; estimula el metabolismo y, por lo tanto, acelera el proceso de eliminación de residuos; y, reactiva la producción de colágeno y elastina mejorando la firmeza y textura de la piel.
Los resultados generalmente se ven a partir de la cuarta sesión pero todo depende de tu rutina en cuanto a la alimentación, la actividad física y la hidratación.
Cada cuerpo tiene procesos distintos, y hay personas que perciben una mejoría desde la primera sesión, ya que los efectos son muy rápidos, pero en ocasiones es necesario esperar entre 3 y 4 meses para obtener los resultados definitivos.
Beneficios
- Estimulan el metabolismo de las células grasas
- Reducen la celulitis
- Esculpen la figura
- Alisan la piel
- Aumenta la tonificación muscular y de tejido conectivo
- Activan la síntesis de colágeno y elastina
- Aceleran la formación de nuevos vasos sanguíneos
- Favorecen la permeabilidad de la membrana celular
- Fortalecen el tejido conjuntivo
- Mejoran la circulación sanguínea y linfática
- Regeneran los tejidos
Contraindicado para
Personas con:
- Tratamiento sobre la cavidad torácica y abdominal
- Tratamiento de tendones con riesgo de rotura
- Tratamiento de embarazadas
- Tratamiento de pacientes menores de 18 años (a excepción del tratamiento de la enfermedad de Osgood-Schlatter y de las disfuncionalidades musculares en niños que están sufriendo con trastornos espásticos del movimiento).
- Tratamiento de pacientes con trastornos de coagulación (incluida la trombosis local).
- Tratamiento de pacientes tratados con anticoagulantes (no excluye los pacientes bajo efecto de antiagregantes).
- Tratamiento de los tejidos con tumores locales o infecciones locales bacterianas y/o virales.